Para mí, la belleza cinematográfica es algo muy complicado de definir. Habría un millón de enfoques a los que ceñirse para elegir una película que la representara. Después de mucho pensar, han venido a visitarme un buen número de grandes directores, actores y artistas, pero he decidido quedarme con uno que ha pasado a la historia del cine como un auténtico artista y poeta: Andréi Tarkovsky (Ruso, 1932-1986).
Su filmografía destaca por la capacidad de expresar ideas íntimas y elevadas, tomando como centro neurálgico de su universo al hombre y su búsqueda de respuestas a la vida. Todo lo hace a través de los fotogramas más bellos de la historia del cine. Exploró nuevas formas de narrativa cinematográfica, desarrollando una teoría a la que llamó “esculpir el tiempo”. A través de grandes planos secuencia, interminables travellings e increíbles zooms, parece tener la capacidad de fijar el tiempo en sus películas.
Su filmografía destaca por la capacidad de expresar ideas íntimas y elevadas, tomando como centro neurálgico de su universo al hombre y su búsqueda de respuestas a la vida. Todo lo hace a través de los fotogramas más bellos de la historia del cine. Exploró nuevas formas de narrativa cinematográfica, desarrollando una teoría a la que llamó “esculpir el tiempo”. A través de grandes planos secuencia, interminables travellings e increíbles zooms, parece tener la capacidad de fijar el tiempo en sus películas.
Nostalghia (1983) es uno de sus films más personales. En esta película, un ruso depresivo recorre Italia con su bella intérprete, investigando la vida de un desconocido músico del siglo XVIII. Su intérprete está enamorada de él, pero está encerrado en su mundo interior y no le hace caso. En una visita a unas termas encuentran a un loco, que está obsesionado con el fin del mundo. El loco y el ruso, se hacen amigos y sacrifican sus vidas por un mundo mejor. Esta sería la lectura más trivial de la película, pero su extraordinaria capacidad artística eleva hasta el espectador una gran colección de temas de extraordinaria importancia humanística que nos hacen reflexionar. El problema del amor, de la Fe, de la religión, de la infancia, de la procreación, los recuerdos... del sentido de la vida, y de la humanidad... ¡Todo!... Todo ello se plantea tarde o temprano, bajo múltiples manifestaciones de gran intensidad artística.
Aquí os dejo algunos fotogramas para que os hagáis una idea de la belleza de esta gran obra de la historia del cine.

Vaya culturetada de blog. Debo ser un insensible porque la belleza de esos fotogramas no la veo por ninguna parte. No veas la imagen del niño, da bastante miedo, y las botellas en lo que parece una alcantarilla parecen más propias de un episodio de callejeros...eso sí, el primer fotograma está bastante bien.
ResponderEliminarUna puntualización, Andréi Tarkovski no nació en ruso...era ruso. Nació en Zavrazhe. Necesita mejorar en "Documentación cinefila"
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