
Bueno cinéfil@s, la gran propuesta de esta semana se llama El Ángel Azul (Der Blaue Engel). El título ya debería bastar para convencer a los buenos cinéfilos, ya que se trata de una de las obras básicas e indispensables de la historia del cine, dirigida por el genio alemán Josef von Sternberg, con la soberbia actuación de Emil Jannings y la aún más sobresaliente interpretación de Marlene Dietrich, en su primera película de importancia, en la que, además, se consagra mundialmente como estrella del celuloide. Por remarcar aún más la trascendencia cinematográfica de la cinta, hay que decir que fue la primera película sonora alemana, rodada en 1930, poco después de que en 1927 El cantante de Jazz (EE.UU) inaugurara esta nueva etapa del séptimo arte.
Estamos ante una película producida ni más ni menos que por la UFA, la compañía cinematográfica europea más potente del periodo de entreguerras, por lo tanto estamos hablando de un film cargado de reminiscencias del expresionismo alemán, en el que la atmósfera y el juego de luces y sombras están cuidados al máximo y cargados de sentido dramático, narrativo y onírico. Estamos hablando, por tanto, de una película inserta dentro del riquísimo mundo cultural de la Alemania pre-nazi, en el que directores como Fritz Lang, Robert Wiene, F. W. Murnau o el propio von Sternberg crean un universo de creatividad profundamente crítica, que sondea lo más profundo de las pasiones y dramas humanos, mostrándolos llenos de expresividad y belleza plástica.
Es, por ir resumiendo, una cinta tragicómica que retrata la pérdida de reputación y honorabilidad de un respetado profesor que se deja llevar por la pasión desenfrenada e instintiva que provoca una seductora mujer de la noche (Marlene Dietrich). Comienza con aires de comedia, tornándose dramática al mostrar el sufrimiento que provoca la pasión irracional y desordenada que lleva a la denigración absoluta, a la transformación del hombre de ciencia en un bufón. La humillación cobra una fuerza vital y se apodera del relato, dejando un fuerte mensaje aleccionador sobre cómo un hombre cae en la sumisión absoluta encantado por la belleza femenina. Su formación académica y moral queda atrapada por el encanto lascivo y mundano que tantas veces rechazó, quedando en la ruina moral, personal y profesional.
Es una obra reflexiva, que indaga en lo más profundo del derrumbe anímico y moral de la dignidad, una obra que no envejecerá nunca por abordar un tópico siempre vigente.
Estamos ante una película producida ni más ni menos que por la UFA, la compañía cinematográfica europea más potente del periodo de entreguerras, por lo tanto estamos hablando de un film cargado de reminiscencias del expresionismo alemán, en el que la atmósfera y el juego de luces y sombras están cuidados al máximo y cargados de sentido dramático, narrativo y onírico. Estamos hablando, por tanto, de una película inserta dentro del riquísimo mundo cultural de la Alemania pre-nazi, en el que directores como Fritz Lang, Robert Wiene, F. W. Murnau o el propio von Sternberg crean un universo de creatividad profundamente crítica, que sondea lo más profundo de las pasiones y dramas humanos, mostrándolos llenos de expresividad y belleza plástica.
Es, por ir resumiendo, una cinta tragicómica que retrata la pérdida de reputación y honorabilidad de un respetado profesor que se deja llevar por la pasión desenfrenada e instintiva que provoca una seductora mujer de la noche (Marlene Dietrich). Comienza con aires de comedia, tornándose dramática al mostrar el sufrimiento que provoca la pasión irracional y desordenada que lleva a la denigración absoluta, a la transformación del hombre de ciencia en un bufón. La humillación cobra una fuerza vital y se apodera del relato, dejando un fuerte mensaje aleccionador sobre cómo un hombre cae en la sumisión absoluta encantado por la belleza femenina. Su formación académica y moral queda atrapada por el encanto lascivo y mundano que tantas veces rechazó, quedando en la ruina moral, personal y profesional.
Es una obra reflexiva, que indaga en lo más profundo del derrumbe anímico y moral de la dignidad, una obra que no envejecerá nunca por abordar un tópico siempre vigente.
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